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miércoles, 16 de diciembre de 2015

William Faulkner

-¿Existe alguna fórmula que sea posible seguir para ser un buen novelista?

-99% de talento... 99% de disciplina... 99% de trabajo. El novelista nunca debe sentirse satisfecho con lo que hace. Lo que se hace nunca es tan bueno como podría ser. Siempre hay que soñar y apuntar más alto de lo que uno puede apuntar. No preocuparse por ser mejor que sus contemporáneos o sus predecesores. Tratar de ser mejor que uno mismo. Un artista es una criatura impulsada por demonios. No sabe por qué ellos lo escogen y generalmente está demasiado ocupado para preguntárselo. Es completamente amoral en el sentido de que será capaz de robar, tomar prestado, mendigar o despojar a cualquiera y a todo el mundo con tal de realizar la obra.

-¿Quiere usted decir que el artista debe ser completamente despiadado?

-El artista es responsable sólo ante su obra. Será completamente despiadado si es un buen artista. Tiene un sueño, y ese sueño lo angustia tanto que debe librarse de él. Hasta entonces no tiene paz. Lo echa todo por la borda: el honor, el orgullo, la decencia, la seguridad, la felicidad, todo, con tal de escribir el libro. Si un artista tiene que robarle a su madre, no vacilará en hacerlo...

martes, 10 de noviembre de 2015

"Toda pasión humana, toda ideología, toda religión, toda ciencia que no cristalice en escritura no es una religión, no es una ciencia"


Freud y Lacan Hablados I, Menassa


miércoles, 9 de noviembre de 2011

MARIANNE

 "La mujer durmiente", de Pierre-Auguste Renoir

 ...Así se conocieron Elena y su vecino. Lo primero que él dijo fue:

- Tiene usted la costumbre de echarse atrás. Empieza a andar y se echa atrás. Eso está muy mal; es el primero de los crímenes contra la vida. Yo creo en la audacia.

- Las personan expresan su audacia de diversas maneras -objetó Elena-. Yo acostumbro a echarme atrás, como usted dice, pero entonces me voy a casa y escribo un libro que se convierte en una obsesión para los censores.

- Eso es malgastar las fuerzas naturales. - Pero yo utilizo mi libro como si fuera dinamita, lo coloco donde quiero que se produzca la explosión, y me abro paso a través de ella.

Mientras pronunciaba estas palabras, sonó una explosión en algún lugar de la montaña, donde se estaba abriendo una carretera, y se echaron a reír por la coincidencia...

Annais Nin
"Delta de Venus. Cuentos eróticos"